Nicolás Martínez – Ganador categoría mejor trabajo de Tesis
Nicolás Martínez Ramón. Tesis Investigador en la Unidad de Análisis de Sistemas de IMDEA Energía, dedica su trabajo a la búsqueda de soluciones innovadoras frente a los grandes desafíos ambientales de nuestro tiempo, con especial atención ámbito de la gestión de residuos. Su investigación, reconocida con el premio al mejor trabajo en la categoría de tesis, aborda la integración de tecnologías emergentes – como la digitalización, la inteligencia artificial y los sistemas de economía circular – en los modelos de gestión de residuos. Este enfoque propone la transformación de los procesos tradicionales hacia esquemas más eficientes, sostenibles y adaptados a las necesidades contemporáneas de ciudades e industrias. La gestión de residuos urbanos es mucho más que recoger y tratar lo que desechamos. Detrás se esconde un entramado complejo en el que interactúan aspectos tecnológicos, ambientales, económicos y sociales. Con más de 2.200 millones de toneladas de residuos generados cada año en Europa, encontrar soluciones sostenibles es un desafío que requiere ver el problema en su conjunto y no solo a partir de procesos aislados. En este contexto, el trabajo de investigadores de la Unidad de Análisis de Sistemas en IMDEA Energía se centra en explorar cómo las tecnologías emergentes —como la gasificación, la pirólisis o el reformado seco— pueden integrarse en los sistemas de gestión de residuos de las ciudades. Estas tecnologías no solo permiten reducir la dependencia de la incineración y el depósito en vertedero, sino que también pueden generar productos de valor como combustibles sintéticos, electricidad o materiales recuperados. Para evaluar su impacto no basta con describir cada proceso de manera independiente. Es necesario aproximarse desde una perspectiva de análisis de sistemas, considerando cómo se relacionan todas las piezas: desde la recogida y clasificación de residuos hasta la producción de energía o la recuperación de materiales. Para ello se preparó un modelo que combina análisis de flujos de materiales y análisis del ciclo de vida, apoyado en técnicas de aprendizaje automático. Este enfoque permite simular distintos escenarios y anticipar qué efectos tendría introducir nuevas tecnologías en la práctica. En la Figura 1 se presentan los resultados de la investigación y el potencial transformador de estas soluciones. En el escenario más optimista (unrestricted), el sistema de Madrid pasaría a evitar más emisiones de gases de efecto invernadero de las que genera, gracias a que los productos obtenidos sustituyen a sus equivalentes convencionales. También se registraron reducciones muy significativas en otros indicadores ambientales, con mejoras de hasta un 95 % en la formación de ozono troposférico o la eutrofización de aguas. Figura 1. Comparación ambiental de un escenario de referencia que utiliza incineración para gestionar rechazos con un escenario en el que se utilizan tecnologías emergentes como la gasificación y la pirólisis. Se presentan resultados para las siguientes categorías de impacto de GWP: calentamiento global; AP: acidificación; ET: eutrofización terrestre; EF: eutrofización de agua dulce; EM: eutrofización marina; POFP: formación fotoquímica de ozono; ODP: agotamiento de la capa de ozono; HTC: toxicidad humana – efectos cancerígenos; HTNC: toxicidad humana – efectos no cancerígenos; ECOTOX: ecotoxicidad; IR: radiación ionizante; LAND: uso del suelo; WATER: uso del agua; FOSS: agotamiento de recursos abióticos – combustibles fósiles; ADP: agotamiento de recursos abióticos – minerales y metales. Sin embargo, el estudio también evidencia las limitaciones: incluso en el mejor escenario, la tasa de depósito en vertedero apenas se reduce al 37,6 %, lejos del 10 % fijado por la Unión Europea. Esto señala que la innovación tecnológica, por sí sola, no basta. Alcanzar los objetivos exige aumentar la capacidad de tratamiento, reforzar la separación en origen e involucrar de manera activa y comprometida a la ciudadanía y a los agentes políticos y económicos. En definitiva, este trabajo demuestra que los modelos avanzados no son un fin en sí mismos, sino una herramienta poderosa para orientar la toma de decisiones. Al integrar datos, simular alternativas y cuantificar impactos, estos modelos permiten a responsables públicos, empresas y sociedad civil visualizar mejor los costes y beneficios de cada opción. Solo con este tipo de enfoques sistémicos e interdisciplinares será posible avanzar hacia una gestión de residuos alineada con la economía circular y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Basado en: https://doi.org/10.1016/j.rcradv.2025.200253
— Nicolás Martínez Ramón. Ganador en la categoría a mejor trabajo de Tesis.
Del residuo al recurso: tecnología y modelos para decidir el futuro de nuestras ciudades

